1 2 3 4 5
El aire apresa las calidas notas que tu voz emite. Tu sonrisa alivia mi corazon como si de un colibri se tratara. Tu pelo juguetea libre con el viento mientras lo inunda de olores maravillosos. Los pajarillos se pasean ante ti sutilmente y te acompañan en tu camino. Pero algo en tu interior no va bien. Tus manos llenan de vida todo lo que tocan. Tus ropas de seda, acarician tu cuidada piel. Tus ojos brillan cual dos cristales pulidos. Pero algo en tu interior no va bien. Tus andares llenan de alegria al camino y brindan placer al andar. Tus oidos se abren al mundo fragilmente Pero algo en tu interior no va bien. Por eso, al verte, mi corazon no prende como un fosforo mojado. Ya no se ilumina como una mañana de primavera. Ya no recuerdo el tacto de tus manos. Tus ojos ya no brillan tanto. Ni tus andares me agitan la sangre. Porque algo dentro de ti ha cambiado.




Elegante como los una pantera te acercas silenciosamente hacia mi. Sin sospechar lo más mínimo tu presencia, me descaro a tumbarme en el duro suelo y contemplar las estrellas del firmamento que me rodean. Son preciosas, millones de destellos luminosos que calientan mi mirada al mismo tiempo que el oscuro espacio que las envuelven le dan más sutileza. Grandes maravillas que permanecen radiantes con el tiempo y que cada vez me impresionan más y más, con una plenitud de libertad y satisfacción. Recostado en el suelo, me inclino y te observo silenciosamente. Que preciosa estrella.




Dándole sentido a la palabra vida, te imagino saltando por encimas de las mesas en un espacio infinito del tiempo que se me congela por instantes. Silueta perfecta de gala de noche, como una gran mariposa que revolotea entre las zarzas, apareces entre viento que juguetea con tu oscuro pelo largo y me hipnotizas el pensar, dejándome distanciado del mundo que me rodea, frustrándome y apagándome, teniéndome el constante velar por tu cara y por tus ojos.




Me muero de ganas por decirte algo, por mirarte directamente a los ojos más de un segundo, por oír tu voz sin tener q forzarme, por ver tu cara no tan a lo lejos y escuchar lo que quieras contarme. Me muero de ganas por conocerte, por saber algo más de ti. Pero no me atrevo. No puedo decirte nada sin tener que pensarlo, sin buscar una excusa que sea razonable. Se ha creado una especie de tabú y no me deja acercarme a decirte algo. Me siento reprimido porque me miras, y no se porque lo haces. He tentado no mirarte, mirar hacia otro lado cuando te veo entrar, sonreir, hablar, y buf esas caras que pones. No quiero sentirme así de mal y sinceramente no se que hacer ¿esperar a que pase algo? No se. Me muero de ganas volver a reir.




Como casi un sueño pasas por delante de mi , y tu esencia invade todo mi cuerpo y lo inunda de olores maravillosos. Tus verdes ojos se clavan en mi rostro y tímidamente varían su mirada hacia el suelo. Tu ropa abraza tu hermosa piel dejando asomar la belleza de tu tez. Y tus manos lo acarician todo cuanto tocas. Todo parece resurgir a tu paso, con esa alegría que derrochas siempre cuando te observo, tímido, como la suave brisa del mar que se cuela entre mis dedos cuando al pensar en ti, paseo por la playa. Eres preciosa, y nunca dejaré de amarte aunque mi corazón se parta en pedazos al no poseer tu amor.




No sientes mi mirada cuando te contemplo ahí tumbada en la piscina, sin sospechar que unos tímidos ojos negros te observas ligeramente. No sientes mi corazón como se acelera cuando cruzas tu mirada con la mia, ni el temblor de mis manos cuando al verte me enamoro más y más de ti. Como, subitamente, te implantas en mis pensamientos y me llenas todo el cuerpo. Tras esos preciosos ojos que se esconden con una alegre sonrisa te vas y vuelves dejando un vacio que me está matando. Te necesito para vivir.




     Fotos      Videos      Cumpleaños
Sube tu texto