Princesa (18-8-2004)
Y ahora te vas, y esperando que una llamada suene y seas tu, me quedo mirando como se acaba la tarde, como una y otra vez el mar intenta salirse y conquistar la playa con las olas y me veo reflejado en su empeño y no puedo evitar llamarte, pero cuelgo, y sigue la tarde haciendo las sombras más y más largas. Me encanta cerrar los ojos y acariciar el olor a mar que sube el viento, ayer prometí no pensar en ti cuando se cuela entre mis dedos, prometí no sentirte acariciar, y no puedo ¿cómo puedo cerrar los ojos y no verte? Pero tu, maldito teléfono, sigues sin sonar, yo sigo sin llamar y así estamos los tres, se me muere la tarde entre los brazos llamándote y poco a poco, te pierdo a ti también cariño.
Llueve
... y las calles se mojan, la gente corre de aqui para alla con los hombros encojidos y la cara prieta, como para evitar mojarse, pero llueve, y cuando llueve el aire se llena de olor a tierra y millones de gotitas frias que te golpean en la cara, el suelo habla cuando pasan los coches de aqui para alla, shshshsh ... llueve, los colores se tornan grisaceos y desaparece la luz, el calor; aun llueve, pero no importa, es ya de noche y la oscuridad esconde la lluvia y el silencio inhunda la ciudad, todo se para, todo estará en calma hasta mañana, escuchando solo golpear las gotas de agua en la ventana, la ciudad entera se moja sin más testigos que las farolas y los coches aparcados por las calles ... llueve
Miraba los arboles mientras caminaba hacia el fin, "cuando los arboles no tengan hojas, ya no estaras a mi lado", parecia mentira que aquella frase ingeniosa y sin fundamento se estuviera cumpliendo, y no se, tanta casualidad me hacia sonreir mientras me moria. No me dejes te dije, y por un instante me llene de alegria, pero tu parecias tan convencida ... creo que me estoy muriendo. Al llegar al coche todo se torno muy triste, nunca habia sentido tanto frio en el corazon y no podia mediar palabra alguna sin que me temblara la voz. No quiero dejarte mi princesa, mi vida, pero tu estabas decidida a romperme el corazon nuevamente. Cuidate mucho ¿vale? y de seguido rompi a llorar entre tus brazos. Después te regalaste ese ultimos beso y marchaste. No he podido dejar de llorar desde entonces sin encontrar solucion a tanto dolor en mi. Como me gustaria que vinieras y me dijeras que todo fue un error, que tu tampoco puedes vivir sin mi, yo no lo puedo hacer sin tu sonrisa. Mi princesa.
Susurrante voz que se implanta en mi mente con notas de melancolía y de desaliento. Sin una luz de esperanza por un mínimo sosiego. Susurrante voz que me llena de vacío y me implanta esperanza de un amargo frío. Con apariencia de mago y de paloma, de onda y de estrella. Susurrante voz tibia y gélida, dulce y agria. Susurrante voz que me tiene escondido en este mundo sin retorno en donde el sol está frío.
El otro día mientras dormia, sentí tu presencia en mi interior, tu estabas allí parada, mirándome a un palmo de mi cara, ambos ojos con tu mirada plácida. Un clima de seguridad y sosiego reinaba en el ambiente de aquel sueño tan lejano que me enamoró para siempre durante todo aquel día.
Si tan solo pudiera mirarte a los ojos sin temblar y cogerte de la mano. Si tan solo pudiera estrecharte entre mis brazos hasta sentir el latido de tu corazón. Si tan solo pudiera contemplarte cuando duermes recostada en tu cama. Si tan solo pudiera estar a tu lado durante un instante. Si tan solo leyeras esto... Si tan solo fuera yo tu amor.
Y ahora te vas, y esperando que una llamada suene y seas tu, me quedo mirando como se acaba la tarde, como una y otra vez el mar intenta salirse y conquistar la playa con las olas y me veo reflejado en su empeño y no puedo evitar llamarte, pero cuelgo, y sigue la tarde haciendo las sombras más y más largas. Me encanta cerrar los ojos y acariciar el olor a mar que sube el viento, ayer prometí no pensar en ti cuando se cuela entre mis dedos, prometí no sentirte acariciar, y no puedo ¿cómo puedo cerrar los ojos y no verte? Pero tu, maldito teléfono, sigues sin sonar, yo sigo sin llamar y así estamos los tres, se me muere la tarde entre los brazos llamándote y poco a poco, te pierdo a ti también cariño.
Llueve
... y las calles se mojan, la gente corre de aqui para alla con los hombros encojidos y la cara prieta, como para evitar mojarse, pero llueve, y cuando llueve el aire se llena de olor a tierra y millones de gotitas frias que te golpean en la cara, el suelo habla cuando pasan los coches de aqui para alla, shshshsh ... llueve, los colores se tornan grisaceos y desaparece la luz, el calor; aun llueve, pero no importa, es ya de noche y la oscuridad esconde la lluvia y el silencio inhunda la ciudad, todo se para, todo estará en calma hasta mañana, escuchando solo golpear las gotas de agua en la ventana, la ciudad entera se moja sin más testigos que las farolas y los coches aparcados por las calles ... llueve
Miraba los arboles mientras caminaba hacia el fin, "cuando los arboles no tengan hojas, ya no estaras a mi lado", parecia mentira que aquella frase ingeniosa y sin fundamento se estuviera cumpliendo, y no se, tanta casualidad me hacia sonreir mientras me moria. No me dejes te dije, y por un instante me llene de alegria, pero tu parecias tan convencida ... creo que me estoy muriendo. Al llegar al coche todo se torno muy triste, nunca habia sentido tanto frio en el corazon y no podia mediar palabra alguna sin que me temblara la voz. No quiero dejarte mi princesa, mi vida, pero tu estabas decidida a romperme el corazon nuevamente. Cuidate mucho ¿vale? y de seguido rompi a llorar entre tus brazos. Después te regalaste ese ultimos beso y marchaste. No he podido dejar de llorar desde entonces sin encontrar solucion a tanto dolor en mi. Como me gustaria que vinieras y me dijeras que todo fue un error, que tu tampoco puedes vivir sin mi, yo no lo puedo hacer sin tu sonrisa. Mi princesa.
Susurrante voz que se implanta en mi mente con notas de melancolía y de desaliento. Sin una luz de esperanza por un mínimo sosiego. Susurrante voz que me llena de vacío y me implanta esperanza de un amargo frío. Con apariencia de mago y de paloma, de onda y de estrella. Susurrante voz tibia y gélida, dulce y agria. Susurrante voz que me tiene escondido en este mundo sin retorno en donde el sol está frío.
El otro día mientras dormia, sentí tu presencia en mi interior, tu estabas allí parada, mirándome a un palmo de mi cara, ambos ojos con tu mirada plácida. Un clima de seguridad y sosiego reinaba en el ambiente de aquel sueño tan lejano que me enamoró para siempre durante todo aquel día.
Si tan solo pudiera mirarte a los ojos sin temblar y cogerte de la mano. Si tan solo pudiera estrecharte entre mis brazos hasta sentir el latido de tu corazón. Si tan solo pudiera contemplarte cuando duermes recostada en tu cama. Si tan solo pudiera estar a tu lado durante un instante. Si tan solo leyeras esto... Si tan solo fuera yo tu amor.